Tomás Pojaghi Lo absurdo hecho baile

A propósito del single adelanto *Realidad distorsionada*, conocemos a Tomás Pojaghi, su trayectoria como músico, su trabajo como productor y el imaginario artístico por el que se mueve

Por Carolina Figueredo

Una melodía de guitarra acústica y unos ritmos de batería programada, suaves, leves, son la base por la cual se despliega una historia de caídas, fantasmas y confusiones. Tomás Pojaghi canta con dulzura derrotada “*Realidad distorsionada*”, una pieza low fi bellamente compuesta y ejecutada, single adelanto de su próximo EP que saldrá antes de fin de año.


“Drácula se vuelve popular después de las crisis. De la del ’29, en el principio de este ciclo con la cultura emo y ahora de manera más under con la revaloración de los sonidos ‘80s”, nos comenta en relación a sus influencias e inquietudes.

Y es que la música que ha generado en diversos proyectos y continúa creando en la actualidad se inclina hacia el darkwave, el industrial y va saltando por otros géneros como el synthpop, shoegaze y bandas japonesas que fusionan metal con barroco, como Malice Mizer y el movimiento Visual Kei. Para quien no conozca, esta corriente es una amalgama de J-rock, post-punk, metal, electrónica y pop con una estética extravagante y andrógina y puestas en escena sumamente teatrales. Una subcultura que hace de la mixtura su principal fuente. Mixtura que puede leerse en las composiciones de Tomás.

A pesar de su juventud, o con ella, Pojaghi tiene un largo historial de bandas y producciones. Integrante y compositor de la banda de indie rock Unidad 01, con la que editó dos discos de estudio y uno en vivo, Tomás es técnico en sonido y trabaja como productor musical. Pasó por Estudios Panda y ahora lo hace de manera freelance con proyectos artísticos independientes.

En 2013 empezó a grabar sus propias canciones bajo el proyecto Rennn, y participó en Choripepas. A fines de 2018 estaba en cinco grupos en simultáneo y todos se disolvieron. Es ahí cuando decide dedicar tiempo y conocimientos para sus propios temas.

En su primer disco solista La perturbación se ha vuelto mi causa secreta, transforma la intensidad rockera de Unidad 01 en una vehemencia electrónica, bailable, que se acelera y desacelera a través de los tracks. También una exaltación por lo cuestionador: se permite adentrar en puntos como la alienación, las máquinas invadiéndolo todo y la tercerización de lo humano.


Sus trabajos quieren transmitir o comunicar lo no dicho y lo absurdo de la vida que transcurrimos. Situaciones pre-existentes a la pandemia que ella exacerbó: el encierro, el trabajo por horas y horas, la falta de frenos. Los artes de tapa de todos sus proyectos tienen una continuidad en este sentido: geométrica y propia de su imaginario como los conceptos referidos a la obsolescencia.

Canciones agradables, sencillas en esencia tanto en las letras como en la melodía, revestidas de producción y potenciadas de este modo. Oficio de productor, le dicen.

Youtube: https://www.youtube.com/playlist?list=PLLKmw7BfGYWWh-zLTlaGHBShLJZNzj8oX

Ig: @t.pojaghi


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