Festival Sónico Libre Canción y distorsión en el corazón del barrio

Charlamos con Lucas Hammer, responsable del Festival Sónico Libre, evento que este fin de semana celebra su cuarta edición. Una jornada en la que numerosos artistas de la nueva escena independiente argentina se reúnen sobre un escenario del conurbano profundo.

por Claudio Kobelt

Cuando vivís en el conurbano bonaerense y te gusta ir a ver bandas en vivo, lo sabés: Tenés que ir a Capital, a C.a.b.a., viajar al “centro” para ver los shows. Los eventos, los recitales, los festivales, las bandas que nos gustan siempre tocan en la Ciudad Autónoma (o en La Plata, otra pequeña gran ciudad capital), y esto implica para les habitantes del conurbano invertir gran parte de su tiempo y dinero en viajes. ¿Viajaron más de una hora, más de dos, o incluso más, para ir a un recital? ¿Tomaron dos bondis para llegar, o tal vez tres? ¿Y que esas salidas y viajes no sean algo esporádico, sino bastante usual? ¿Y esperaron el colectivo a altas horas de la madrugada no sabiendo cuando iba a pasar? Nosotres sí, y si bien con los años esto se convierte en costumbre, siempre late el sueño de “Que lindo sería viajar menos, llegar temprano a casa, que las bandas toquen acá nomás”, y parece que esto comienza a pasar. 

Lugares como Il Amichi en San Miguel, El Club Gba en Villa Adelina, el CC Weiner en Rafael Calzada, y las Salas Tifón en Ramos Mejia (una mención especial para Casa Frida en Ituzaingó, lamentablemente cerrada desde hace algún tiempo) son algunos de los espacios que presentan regularmente (unos desde hace más tiempo que otros) shows de la escena alternativa argentina, acercando la música independiente a los barrios del gran Buenos Aires. Un evento que intenta llevar esto un paso más allá y generar un gran festival de música independiente en el conurbano, es el Sónico Libre, evento que este sábado 23 de abril desde las 15 hs celebra su cuarta edición, congregando a nueve poderosos exponentes del nuevo ruido sobre el escenario: Superpussy, Losa Radiante, Yon, Sofía Zeta, Lo Picantes, Ivan Kii, Baja Defensa, Amanitx, y Mujercitas Terror. Esto será en la terraza del Multiespacio de la Universidad de General Sarmiento, ubicada en Los Polvorines. Partido de Malvinas Argentinas. 

Hablamos con Lucas Leiva -más conocido por su alias de Lucas Hammer-, principal responsable y organizador del Sónico Libre, evento que, desde el 2016, congrega en el centro norte del Gran Buenos Aires buena parte de lo más nuevo, representativo, activo y original del nuevo sonido argentino. Luego de un parate obligado por la cuarentena y los momentos fuertes de la pandemia del Covid 19, el Sónico vuelve con todo para una cuarta edición que hace gala de una diversidad de géneros y estilos, siempre con la búsqueda y la autogestión en común. ¿De qué se trata el festival? ¿Cómo nace, cómo se arma, cómo se gestiona? ¿Por qué en el conurbano? ¿300 pesos la entrada? Esto fue lo que Lucas nos contó:

La Linterna: ¿Cómo y cuándo surge la idea del Sónico Libre? ¿En qué contexto y con qué premisa? 

Lucas Hammer: Sónico libre surge de una serie de fechitas random armadas por mí y Julián, un amigo, con quién teníamos una banda, tipo por 2014. Con el pasar del tiempo se me ocurre darle una forma más clara y seguir organizándolas ya en formato ciclos, y así nace este festival, que se viene haciendo anualmente desde 2016 (excepto 201́7 y la época de pandemia).

El contexto era el de una ciudad -San Miguel-, y su gestión municipal que ponía -y sigue poniendo- palos en la rueda, y que no apoya verdaderamente a los artistas emergentes, como, por ejemplo, no permitiendo -de un modo u otro- hacer recitales por fuera de lo municipal, no teniendo un proyecto serio en materia artística/cultural, censurando la contracultura, y varias cuestiones más que, directa o indirectamente, afectan.

La premisa era, y sigue siendo, generar al menos uno de esos espacios casi inexistentes por acá, en San Miguel. 

LL: Si tuvieras que contar de qué se trata, que propone, que significa el Sónico Libre, en pocas palabras, ¿cómo lo contarías?

LH: Sónico Libre es un festival independiente de música que te invita a ver y escuchar proyectos fuera de “lo común”, o que al menos por estos lados del conurbano no vas a ver, y menos juntos. Es un espacio en una jornada dinámica dónde vas a ver proyectos de calidad y con un buen desborde de energía, emotividad y sonoridad.



LL: Hablemos un poco de lo que fue aquella primera edición del festival, en el año 2016. ¿Cuánto tiempo llevó desde la concepción de la idea a la realización en esa oportunidad? ¿Cómo fue organizar ese primer evento? ¿Qué experiencia y recuerdos te dejó?

LH: Como ya tenía un poco de experiencia organizando, desde que surgió la idea hasta que lo hicimos no llevó mucho. Fue pensar un poco más y poner manos a la obra. Obviamente, al ser un evento más grande, las falencias eran mucho mayores, más considerando que no contábamos con dinero, pero estuvo y está bueno hacerlo. Siempre deja algo aprendido, y mientras se siga haciendo, la idea es ir poniéndo lo aprendido en práctica para seguir mejorando y creciendo, y que la gente espere cada vez más la próxima edición. Obvio que nos falta un montón, y quien sabe si llegaremos a eso. Pero ahí está la cosa y la cuestión: en hacerlo.

La primera edición fue aprendizaje puro: elegimos muy mal la fecha, el tipo que hacía sonido era un ogro, yo estaba de acá para allá, llovió justo ese día y no había plan B y quedaron 3 grupos sin poder tocar. La verdad que por ser la primera edición no estuvo tan mal, pero ahí me cayó la ficha que había que estar más listo para la ocasión. En cuanto al Line Up, esas bandas en ese momento estaban sonando fuerte y girando por varios lados (Ndr: La grilla de ese año reunía a La Tumba del Alca, Fusibles, Cara de Teta, Diente de Oro, y El Éter de Los Siniestros, entre muchos otros). Y si bien ahora el 80% de ellas ya no están activas, que en ese momento se hayan copado con una propuesta tan nueva, habló bien de ellas.

LL: En cuanto a géneros y estilos, el festival siempre propuso algo muy variado -que puede ir del post punk al post rock, pasando por el ambient, el indie de guitarras, etc.- pero con la experimentación, la autogestión, y lo alternativo como ejes permanentes ¿Cómo definirías este aspecto de la propuesta curatorial del Sónico?

LH: Siempre apuntamos a que toquen proyectos que sepa/sepamos -obviamente es una subjetividad- que están buenos y son interesantes y/o no tan obvios o tradicionales. Y siempre le damos mucha bola a lo que está “sonando” en el momento que se está por realizar el festi, que los proyectos estén bien activos. En cuanto a los estilos, siempre es variado, pero la pretensión es que haya de todo un poco, por ejemplo algo de electrónica, algo experimental, y más. Lo que nunca faltan son muchas guitarras y pedales, pero así como también hay mucho “efecto”, también puede pintar un solista con su acústica.

Después bandas, nos interesan aquellas que hacen o mezclan estilos no tan comerciales -acá en Argentina al menos- como el math, la psicodelia, el post rock, post punk, el post- trap. Básicamente no nos cerramos a nada, pero si buscamos que los proyectos que participan mínimamente accionen, que activen una.

LL: En el 2018 fue la edición nro. dos, y en el 2019 la tres, ambas con un poderoso line up ¿Que recordás de esas dos ediciones?

LH: De la edición de 2018 también varias bandas que hoy en día ya no existen, pero que estamos muy contentos que hayan pasado, como Nombre por mencionar una. También como en 2016 la lluvia nos quiso jugar una mala pasada, pero lo pudimos realizar en su totalidad. Eso fue un logro.

La edición de 2019 fue la mejor. El Hombre Anormal abriendo a puro post rock, una tarde de mucha experimentación y electrónica con RRayen y El Osito, el math de Puerto austral, y el cierre oscuro y bailable de Fus Delei, entre muchas cositas mas. Estuvo buenísimo. 

LL: ¿Había en los planes una edición 2020 que la pandemia dejó trunca? 

LH: Si, y fue una pena porque estaba todo organizado. Pero justo arrancó la pandemia y ya todos conocemos la historia.

LL: Recién hablábamos de la grilla bien diversa en cuanto a géneros musicales que siempre presenta el festival, que pueden ser muy distintos pero que funcionan muy bien juntos y seguramente tienen más de un punto en común. Para esta edición del 23 de abril, por ejemplo, ¿qué criterios tuviste en cuenta a la hora de elegir los grupos y les artistas participantes?

LH: Me gusta jugar con la variedad , creo que al evento le da una buena dinámica y un aire aún más festivalezco .

También creo que, por ser muchos proyectos, al ser variados hay un factor “sorpresa” en el público y la cosa se vuelve menos monótona, y en consecuencia, los presentes están más predispuestos a captar y apreciar mejor lo que está sucediendo. Sé que es difícil pasar seis horas en un mismo lugar prestando atención, pero es algo que me gustaría lograr, que todo el público esté presente y disfrutando todos los proyectos de inicio a fin.

Los proyectos que participan pueden pasar por cualquier estilo, generalmente anticomerciales y de actualidad, obvio siempre y cuando tengan una cuota de estilo propio, si se quiere de un modo u otro, algo genuino, como una marca personal.

Por otro lado, para esta edición tuve en cuenta y le presté mucha más atención a la participación de un cupo femenino, ya que sacando cuentas, siempre la balanza se vuelca mucho más para el lado de músicos hombres. Entonces, prestarle atención a eso me hizo equilibrar un poco más la cuestión, cuantitativamente hablando. 



LL: Además de la diversidad y búsqueda desde la grilla de participantes, otra constante del Sónico es que siempre tuvo lugar en la Universidad de General Sarmiento, en Los Polvorines. ¿Cómo surge la universidad -un tipo de lugar poco usual en la escena argentina para este tipo de eventos- como un espacio habitual para el festival? 

LH: La UNGS, además de ser un muy lindo lugar y un espacio propicio para desarrollar ideas, es un espacio donde nadie te puede joder. Lastimosamente en la calle o en las plazas -además de ser bastante más complicado por cuestiones estructurales- corres riesgo de que te cancelen el evento por un lado u otro. Respecto a otros lugares, son muy escasos, y los pocos que hay siguen una lógica comercial que está lejos de brindar lo que un músico o proyectos serios necesitan.

Considerando eso, y como yo soy estudiante de la facultad, pregunté si podía utilizar el espacio y me lo permitieron. Y como el espacio está bueno y ya vieron nuestras ganas, lo seguimos haciendo ahí. Además, la nueva asunción de la secretaría del Multiespacio lugar se está mostrando mucho más positiva y predispuesta en cuanto a la organización.

LL: Hacer un festival con estas bandas, de esta envergadura, y que suceda en el conurbano profundo, es un hecho político de por sí, casi revolucionario al salir de lo habitual en C.a.b.a. Poner la atención en el territorio que vivimos y circulamos, que por una vez los shows sean en nuestro barrio. Me gustaría saber tu opinión sobre esto. 

LH: A full, es si. Eso nos gusta y nos ceba, porque traemos proyectos que vimos en lugares lejanos, y que difícilmente tocarían por acá si no existiera Sónico Libre. Eso tiene que ser así y volverse costumbre, y nosotros estamos en esa. Nos encantan las ciudades como C.a.b.a. o La Plata, hay un flujo de artistas que le dan un nivel muy bueno, pero cada vez se visibiliza más por acá -gracias a la tecnología y las redes- el talento que hay, que va en ascenso, y que reivindica a lo que alguna vez fue el partido de Gral. Sarmiento (hoy en día dividido en San Miguel, Malvinas y José C Paz).

También me di cuenta que a muchos proyectos de las grandes ciudades no les interesa tanto venir para estos lados, o mismo que muchos proyectos de acá solo apuntan para esas direcciones. Tendrán sus buenos motivos y todo es respetable -para no entrar en controversias ni explayarnos tanto-, pero Sónico busca ser un espacio que genere, contenga y atraiga esas ganas solas. 

LL: Hablemos acerca de esta nueva edición del 23 de abril. ¿Cuándo comenzás a idear y organizar esta edición? 

LH: La idea de hacer el festi estaba desde antes de la pandemia. Pero cuando cerramos la fecha en el lugar, hace dos meses, ahí empezamos la organización y la búsqueda. Tenía proyectos en mente que quería que toquen pero por un motivo u otro no pudieron, entonces era repensar de nuevo otros proyectos, y a medida que se iban confirmando, viendo que otro tipo de proyecto estaba faltando. 

Recibí varios “No”, sinceramente, y un motivo quizá puede estar ligado a lo que contaba anteriormente. Eso la baja un poco, pero después, cuando ves que hay otros proyectos de gran nivel que no se suben en esa y te dicen “Sí” de una, volves a confiar en que lo que estás haciendo está bien.

LL: ¿Cómo definirías, en pocas palabras, a cada una de las propuestas que forman parte del Sónico en esta cuarta edición?

LH: Superpussy: Rock sónico frenético y totalmente desestructurado. Creo que se le dice “rock basado”.

Lo Picantes: Banda local con movida de trayectoria y autogestión, y su música es una inyección de energía y una patada en las ideas.

Mujercitas Terror: La banda más oscura, más punk sónico, y una banda también con mucha trayectoria y activismo en lo que al under respecta.

Sofía Zeta: Una actriz y performer que juega con sonidos experimentales y el cuerpo en movimiento.

Losa.Radiante: Math rock/emo fuerte.

Yon: Math hipnótico, corta.

Baja Defensa: La banda indie local y con los músicos más pibes de todo el festi.

Iván Kii: “One Man band post apocalipsis”.

Amanitx: Proyecto electrónico para pensar y moverse a la vez.

LL: Vimos que también va a haber ferias autogestivas en el evento. Contanos un poco acerca de estas. 

LH: Algunas de las bandas van a llevar material propio y/o de los sellos a los que pertenecen, harán su mini-feria. Básicamente está el espacio y me parece que está bueno aprovecharlo y brindarlo para que la gente también pueda ver y comprar cosas hechas por trabajadores autogestivos.

LL: Ver a nueve bandas en un festival y que la entrada cueste $300 parece algo imposible en la actualidad, y el Sónico lo logra. Entendemos esto como una decisión para que el festival sea accesible y posible para todes…

LH: Es una premisa y un objetivo a la vez. No sabemos si hacemos mal o bien, solo queremos que la entrada sea accesible porque la idea no es lucrar, sino generar un espacio contracultural. Cuesta mucho cubrir todo el movimiento, pero somos optimistas respecto a la convocatoria. Y la verdad es jugársela, porque si titubeamos o lo pensamos dos veces, te entra el cagazo y no haces nada.



LL: En todos estos años del festival, atravesaste diferentes momentos y coyunturas para la cultura y el arte independiente en argentina ¿Cómo ves este momento de la escena autogestiva en nuestro país?

LH: La autogestión y lo independiente siempre van a estar, seguramente en una posición de lucha, y está bien que así suceda. Es una fuerza que en la medida que va encontrando los espacios, la gente se va a incentivando y generando tanto que va a llegar un punto en que a las autoridades -hablando de San Miguel- se les va a imposibilitar ocultar, y no les va a quedar otra que intervenir fomentandolo. Ahí va a ser un mejor momento, sin dudas. 

Por otro lado, observo que en muchos lugares del conurbano se avanzó y se avanza (me gusta y quiero creer) en esa materia. Pero creo que todavía falta bastante.

LL: ¿Hay alguna meta a cumplir, algo que esperan suceda, se genere en el Sónico vol. 4?

LH: Que salga todo bien, tal lo planeado, que todas las bandas puedan tocar y suenen como corresponde, y que la gente pueda conocer, flashear y pasar una velada linda, llevándose como souvenir un buen recuerdo del festival.

LL: ¿Hay alguna otra idea y/o proyecto que estés llevando adelante, o te gustaría realizar en un futuro, ya sea con el S.L. o aparte?

LH: No, esto es vivir la vida cotidiana laburando, estudiando, tocando con mi proyecto, y siempre que estén las ganas y la energía, hacer este festival cada vez mejor. Que eso vaya abriendo nuevas puertas que den la posibilidad de llegar a nueva gente y a nuevas experiencias, a nuevos lugares, a nuevas ganas en las personas y en les artistas. En cierto modo, motivarnos para seguir haciendo el festival, y que a su vez el festival vaya motivando a otrxs. 

LL: Una vez terminada esta edición ¿ya se empieza a planear el próximo? ¿Cuáles son los próximos pasos?

LH: La idea de seguir siempre está. Si bien el futuro es incierto, siempre hay ganas de estar haciendo y mejorando. Porque me gusta y nos gusta, y más allá del movimiento que implica organizar, cuando todo está encaminado y sonando se disfruta a full. Así que, de qué manera se va a organizar el próximo, va a depender de la experiencia que nos deje esta edición.

LL: Por último, para invitar a nuestres lectorxs a ir ¿Qué podemos esperar quienes asistamos al Sónico Libre? 

LH: ¿Simple y conciso? Una tarde-noche de música en vivo con proyectos muy interesantes en un lindo lugar al aire libre. Eso es Sónico Libre. 


Fotos: Gentileza del Festival


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Canción y distorsión en el corazón del barrio

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